Dienstag, 11. Juli 2017

Narración - Vacaciones en Chile

Und tarea muy divertida era inventar y escribir una narración. La mayoría de los falsos me parece estúpida y clara, pero de verdad tengo que prestar atención al cambio de la palabra "y" a "e" cuando está enfrente de un "i" (o aquí "hi"). Cuando hablo, me parece muy fácil pero cuando escribo, tengo que prestar más atención. Una vez hay el mismo problema como en el otro texto que no se puede decir "como dicho antes". En el segundo párrafo, hay tres problemas con el uso del indicativo en lugar del imperfecto (que hubiera sido correcto). Pero con un poquito de consideración me parece muy lógico.

Narración

Vacaciones en Chile: Eso (Ese) había sido uno de mis sueños más grandes por muchos años. Chile siempre me ha fascinado y todavía sigue haciéndolo. Y por esa razón, decidí de hacer un viaje por Chile con unas amigas. Nosotras cuatro, Jessy, Daisy, Isy y yo, fuimos a Chile, volando de Fráncfort en Alemania al aeropuerto de Calama en Chile. Nuestro destino era San Pedro de Atacama, una región muy atractiva con mucha naturaleza preservada. Cuando llegamos, decidimos de empezar nuestro recorrido por la región con los géiseres del Tatio. Los géiseres son (están) en plenos Andes, a 4500 metros de altitud y solo a unos 70 kilómetros de San Pedro. Preguntamos en un centro de información turística y ellos nos dijeron que ir en un pequeño autobús con un grupo y un guía era la alternativa más cómoda y fácil. Pues (Así), primero pensamos en hacer eso, pero después de una pequeña discusión decidimos de elegir la alternativa menos cómoda, pero mucho más interesante y con más libertad: alquilamos un coche para ir “por libre”. Compramos un mapa y un poco de comida y bebida en el único supermercado y pusimos todo en el coche. El coche parecía un poco viejo y abollado pero pensamos que los coches eran así en Chile y (e) hicimos chistes (sobre ello).

Empezamos nuestro viaje en coche con mucha motivación y alegría, pero pronto, realizamos (nos dimos cuenta de) que no era tan fácil cómo esperado (esperábamos). Después de mirar el mapa por un tiempo, realizamos que todo el lugar no estaba en el mapa de carreteras. Tras varias desviaciones, dos horas más tarde no supimos (sabíamos) dónde estábamos. Pero todavía tuvimos (teníamos) un resto de motivación. Había dos CDs muy viejos y americanos en el coche, teníamos dos botellas de cerveza y una de vino, dos botellas de agua, además (de) unos bocadillos y empanadas, chocolate y fruta. Y el sol ya brillaba. Por eso, decidimos de seguir la carretera, porque ¡algún día debíamos encontrar a alguien o un pequeño pueblo!


Pero unos momentos más tarde, nuestra motivación se disminuyó rápidamente cuando nuestro coche sufrió una avería y no se movió más. Quedó inutilizable. ¡Eso fue un gran choque! Cómo (quedó) dicho antes, en todo el camino no habíamos visto a nadie, ni habíamos pasado por ninguna población. Otro problema era que habíamos empezado el viaje en San Pedro a las 9 de la mañana así que, mientras tanto, el sol casi estaba al (en el) punto más alto, creando un calor increíble. Esa situación era una prueba por (para) nuestra amistad. Discutimos mucho qué hacer y finalmente decidimos de cerrar el coche y dejarlo, de poner todas las cosas importantes en nuestras mochilas y de dejar cosas menos importantes en el coche y de empezar a caminar. Por suerte, todos portábamos (llevábamos) ropa y zapatos prácticos para caminar mucho y todos teníamos mochilas prácticas. Empezamos nuestro “paseo”. Ya, conocíamos las canciones de los dos CDs de memoria así que cantábamos mucho. Después de tres horas caminando, decidimos de hacer una pausa. Nos sentamos a la sombra de unos árboles y bebimos y comimos algo. Pues (Después), seguimos a caminar (caminando). Hablamos sobre muchísimas cosas para olvidar el aspecto (el hecho de) que todavía no habíamos visto a nadie. Después de otras tres horas caminando, hicimos otra pausa, pero ya tuvimos que restringir lo que comimos y bebimos. Todavía quedaban unas cosas, pero tuvimos miedo de no encontrar a nadie ni nada por mucho más tiempo. Ya eran las siete de la tarde, pero decidimos de seguir caminando. Una vez, pensamos escuchar algo, pero solo era el sonido de un avión. A las diez, todas estuvimos de acuerdo (en) que no podíamos más. Buscamos a un grupo de árboles y empezamos la noche más interesante de nuestras vidas. Siempre, una chica se mantuvo despierta para despertar a las otras en caso de algo inesperado. Por suerte, nada ocurrió. A las cuatro, seguimos caminando para disfrutar del “frío”. La motivación era muy baja pero dábamos lo mejor. Y a las diez y media de la mañana pasó lo que no (nos) habíamos atrevido a soñar: ¡Vimos un letrero! El letrero decía “San Pedro – 3 km”. ¡Qué alivio! Pues, caminamos más rápidamente y con más motivación y después de un tiempo (que nos parecía como solo unos minutos) llegamos al pueblo de San Pedro. Casi empezamos a correr hacia la información turística. No quiero saber lo que la mujer trabajando (que trabajaba) allí pensó de nosotras… Explicamos todo y afortunadamente, era una mujer muy simpática. Ella llamó a un colega quien llegó unos minutos más tarde y nosotras cuatro fuimos con él en su coche a buscar el lugar donde esperaba nuestro coche alquilado. La búsqueda resultó más fácil que pensado (de lo que pensamos) y después de dos horas y media encontramos el coche. El hombre supo cómo repararlo rápidamente y no dijo de seguir en el coche. Cuando llegamos a San Pedro otra vez, los dos propietarios de la información turística, una pareja, nos invitamos (invitó) a dormir en su casa por una noche antes de empezar nuestro viaje otra vez, esta vez en un grupo y con un guía.

Ciudad de México

El último tipo de texto que tratamos en clase es la descripción y interpretación de una fotografía. Elegí una vista aérea de la Ciudad de México. Hay un falso de vocabulario (se dice superpoblación y no sobrepoblación), uno de articulo (es el mapa y no la mapa) y uno de preposiciones (es para niños y no por los niños). Además, hay un falso que hago frecuentemente. No se puede decir "como dicho antes" pero mejor "como quedó dicho antes" o personalizado "como he dicho antes". Uno vez confundí en una frase el subjuntivo y el indicativo. 

Ciudad de México



Esta fotografía es una fotografía de actualidad, aunque no sé la fecha de la toma exacta. Podría haber  (sido) sacado (sacada) por un artista o por un periodista. Podría haber aparecido en una exposición, en un folleto sobre México o en un ensayo crítico. Parece una foto flexible pero a la vez impresionante.

Cuando se ve la foto por primera vez, hay que parar y mirarla otra vez, con más cuidado. Porque es una foto impresionante. O por lo menos, eso fue mi experiencia. Cuando estás hojeando por un montón de fotos, esa es una foto que te hace parar por un momento. No es porque muestra (muestre) algo sorprendente o chocando (chocante), pero (sino) porque muestre (muestra) algo enorme y fascinante. Podía y todavía puedo mirarla por mucho tiempo, por una parte porque tiene un aspecto especial, por otra parte porque es un poco como una imagen por los (para) niños para buscar muchos pequeños detalles. Siempre existe la posibilidad de encontrar nuevos detalles. En total, he mirado esa fotografía tantas (muchísimas) veces en el proceso de la descripción e interpretación.

Un aspecto que me fascinaba era que yo mismo estuve en la Ciudad de México hace un poco más de un año. Quizá eso también fue una razón porque (por la que) elegí la foto. Por supuesto, sé que la Ciudad de México es una de las ciudades más grandes del mundo, con aproximadamente 20 Millones de habitantes. Pero cuando uno está en la ciudad, no parece tan grande. Claro que es un municipio grande, hay un metro, carreteras de 8 carriles y muchísimos barrios. Y la (el) mapa se ve grande. Pero la enormidad no se ve. A mí no me parecía diferente de (,) por ejemplo  (,) Sydney o Vancouver, dos ciudades donde estuve en el pasado, pero que son casi pequeñas, comparecidas a la Ciudad de México. Y en la fotografía, ¡la enormidad se ve! Eso es porque todo parece solo un recorte, no se ve las fronteras, los fines de la ciudad. Podría seguir así en todas las cuatro direcciones para siempre. Otro aspecto muy interesante es el movimiento en la foto. Las colinas y los valles, alternando, parecen como olas en un mar. Puedo imaginar que una persona mirando la foto de una distancia podría confundir la vista aérea de la ciudad con la de un mar tormentoso. Pero esa impresión parece muy adecuada, como la Ciudad de México es una ciudad enorme, con muchísima gente diferente, mucha vida, mucho movimiento.


Como (quedó) dicho antes, la foto podría haber aparecido en muchos contextos diferentes. Podría solo ser una foto impresionante en un guía de la ciudad o en un articulo. También podría ser una foto de un artista más o menos famoso, apareciendo en una exposición. Porque la composición visual es buena. O podría también ilustrar un articulo o ensayo crítico, hablando de la sobrepoblación (sobrepoblación) de la ciudad, de la mucha gente pobre sin domicilio, de los problemas del medio ambiente, del trafico enorme y caótico y peligroso. Pero para mí, por el momento, esa foto muestra, sobre todo, las cosas increíbles, si positivo o negativo (tanto positivas como negativas), que la gente es capaz de hacer.

Donnerstag, 6. Juli 2017

Un cuento tradicional

El último tema que tratamos en clase fue "Escribir un cuento tradicional". Esa tarea me gustó mucho porque se puede inventar algo y estar creativo. Mi error más frecuenta es lo del acento en los pronombres interrogativos. Por ejemplo, hay que escribir qué en vez de que, cómo en vez de como etc., cuando se trata de una pregunta. Eso me parece muy claro, pero también hay que seguir la regla en casos de estilo indirecto. Tiendo a olvidarlo en esos casos. El segundo aspecto interesante fue la diferencia entre el adjetivo 'mágico' y el substantivo 'el mago'. Tiendo a usar 'mágico' por los dos. Los otros errores fueron 'estúpidos', cosas que se hace de descuido.



La princesa Lillyfee vive en el País Mágico con toda su familia, su madre es la reina y su padre el rey del país. También, tiene un hermano mayor y una hermana pequeña. Lillyfee es una chica joven, tiene 13 años. Pero por su edad, es muy pequeña y grácil. Tiene el pelo rubio y siempre una pequeña corona. Pero aunque parezca como una persona muy sensible, es muy valiente y le gusta trabajar y ayudar en el castillo, sobre todo en el establo.

Pero Lillyfee tiene un problema. Su unicornio Marisol, su amor y mejor amigo, está enfermo. Tiene una enfermedad muy grave pero nadie puede decir que es lo que tiene y por esa razón, nadie sabe como (cómo) curarlo. Antes, Lillyfee y Marisol siempre vivían aventuras juntos, iban por largos paseos y hacían locuras. Pero ahora, Marisol solo está en el establo, no quiere salir más y no quiere moverse. Lillyfee llora cada noche, porque no sabe como (cómo) ayudar a su amigo. El rey y la reina están tristes y sobrecargados porque no saben que hacer pero no quieren que su hija sea triste. Preguntan a mucha gente, pero nadie tiene una idea o una solución. Después de unos días, el hermano tiene una buena idea. Hay un hombre sabio y muy viejo que vive en una cabaña pequeña cerca del castillo. El día siguiente, toda la familia va a ver al hombre sabio para pedir(le) consejo. El hombre dice que solo hay una posibilidad. Existe una enfermedad muy rara que podría ser lo que tiene el unicornio y la única cura es la siguiente: El (el) animal afectado tiene que comer tres hojas de un girasol. Pero de un girasol muy raro que solo crece en un único claro en el bosque más obscuro de todo el país. Por la noche, los miembros de la familia hablan muchísimo y no pueden decidir que (qué) hacer. El padre no quiere que Lillyfee se marche sola, pero tampoco los padres pueden dejar todo el castillo para macharse juntos con ella. Todo parece insoluble.

Cuando se acuestan, Lillyfee no puede dormir. Y a las cuatro de la mañana, decide de macharse sola. Va al establo, toma el caballo de su hermana, un pony pequeño pero muy fuerte que se llama Luna, y se marcha en dirección del (al) bosque. El próximo día (día siguiente), cuando ven que Lillyfee no está, los padres se preocupan muchísimo, pero tienen una idea de lo que Lillyfee está haciendo. Después de muchas horas en marcha, Lillyfee hace una pause, para que ella y el caballo puedan comer y beber algo. De repente, una niña se acerca con mucho interés y las dos empiezan a hablar. La chica se llama Camila y vive en un pueblo en el País Mágico con su familia. Tiene el pelo negro y siempre está sonriendo. Las niñas hablan y hablan e inmediatamente, se sienten como (las) mejores amigas. Por eso, cuando Lillyfee dice que tiene que seguir en su camino, Camila decide de acompañarla. Por lo tanto, los cuatro, Lillyfee con Luna y Camila con su caballo Fabuloso, siguen en el camino. Pero el camino no está (es) fácil. El tercer día, las chicas se pierden en el bosque. No encuentran más el camino correcto y tienen miedo. Pero con el sentido de orientación de los caballos, finalmente se pueden orientar. El otro día, por la noche, unos ladrones se acercan silenciosamente cuando las dos niñas están durmiendo y roban casi todas las cosas. Por suerte, las chicas usan sus mochilas como almohadas y los ladrones no se atrevan de robar esas. Solo consiguen en robar las alforjas de los caballos. Pero ¡que (qué) choque cuando Lillyfee y Camila despiertan y lo ven!

Después de seis días en marcha, las dos finalmente llegan al lugar de destinación (destino). Primero, el bosque se pone (hace) más y más oscuro y denso. Y pues (después), de repente, hay un claro grande en el medio del bosque. El sol brilla, las ovejas cantan y hay millones de girasoles en el claro. Parece como un paraíso. Cuando ve a los girasoles, Lillyfee inmediatamente salta del caballo y corre hacia ellos para sacar unas hojas. Camila grita “¡Espera!”, pero es demasiado tarde. De repente, un hombre muy viejo y frágil aparece, pero su cara muestra que no es una persona simpática y él tiene una varita mágica en su mano y empieza a hablar cosas incomprensibles en baja voz. Lillyfee ya empieza a temblar, sus ojos empiezan a rotar y sus brazos hacen movimientos incontrolados. Camila tiene mucho miedo pero también una idea. Rápidamente, ella busca algo en su mochila. Y allí está, ¡la última barra de chocolate! La había conservado por el camino de vuelta. Pero cuando ella saca la barra de la mochila y la abre, un aroma muy fuerte de chocolate se extiende y cuando el aroma llega hasta la nariz del mágico (mago), él deja caer  la varita. Camila tira la barra tan lejos como puede y grita “¡Rapido!”. Lillyfee saca dos girasoles grandes y salta en (a) la silla de Luna. Los cuatro se marchan tan rápidamente como (es) posible, en galopando del claro hasta el bosque.

Pero después de unos minutos en silencio, escuchan a un montón de animales, corriendo y ladrando. Los diez perros y los diez lobos del viejo mágico (mago) están en camino y quieren capturar a los niñas. Lillyfee y Camila se asustan muchísimo y no saben que (qué) hacer. Casi ya se ven en las bocas de los animales. Pero de repente, parece que Luna y Fabuloso comunican. Sin influencia de las niñas, corren rápidamente, pero no solo rápidamente pero (sino) también de una manera muy inteligente, haciendo curvas y ganchos, distrayendo mucho a los lobos y perros. Finalmente, saltan sobre un barranco, suficiente(mente) estrecho para que los caballos lo puedan hacer, pero demasiado amplio para que los perros logren en cruzarlo.


Después de esos momentos de terror y miedo, el resto del camino de vuelta parece (un) paseo bonito. Cuando llegan al castillo, la reina y el rey no pueden creer lo que vean (ven). Todos se abrazan, también Camila. Pero después de unos momentos de reunión, las chicas corren al establo donde Marisol está tumbado. Lillyfee le ponga (pone) tres hojas del girasol en la boca y después de un minuto de espera desesperada, Marisol se levanta, se agita, relincha y rasca Lillyfee con su cabeza. Las niñas se abrazan y empiezan a llorar de felicidad.